SERENDIPIA
Cuando no esperamos,
suceden las cosas más lindas.
En cualquier caso, cuando no esperamos,
los remedios saben a frutilla,
los tomates tienen gusto a tierra
y los gorriones vuelven de su exilio como caricias,
en bandada.
A veces buscamos, a veces sólo nos tropezamos
con las palabras.
Las palabras también anidan
en nuestro pecho
o levantan vuelo hacia no sé dónde.
Las vamos a buscar en los árboles
o en los altoparlantes
o debajo de una piedra
o subidas a un triciclo.
Pero cuando las encontramos
sin querer por puro azar
saben a tierra, frutilla, caricia.
🖎Hernán Boeykens

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