OESTE
El día quema su pupila
sobre la tierra salvaje y buena.
Calle con pibxs:
arcos de cielo y adoquín,
balón sin gajos.
Algo como el conjurado silencio
de las estrellas
parpadea entre vagón y vagón
que pasa.
Retorno de carros cartón
flanqueando el terraplén.
Estación de chipa fría
y bolso al hombro:
contorno de lxs que vuelven
sobre el furgón.
Pantalla con beso
o mano vacía,
todo se derrama en esa
ardiente retirada,
roja y reiterada
perspectiva.
🖎Hernán Boeykens

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