SERENDIPIA
Cuando no esperamos, suceden las cosas más lindas. En cualquier caso, cuando no esperamos, los remedios saben a frutilla, los tomates tienen gusto a tierra y los gorriones vuelven de su exilio como caricias, en bandada. A veces buscamos, a veces sólo nos tropezamos con las palabras. Las palabras también anidan en nuestro pecho o levantan vuelo hacia no sé dónde. Las vamos a buscar en los árboles o en los altoparlantes o debajo de una piedra o subidas a un triciclo. Pero cuando las encontramos sin querer por puro azar saben a tierra, frutilla, caricia. 🖎Hernán Boeykens